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miércoles, 18 de diciembre de 2013

Un paso atrás para avanzar (I)

En algún momento de la Historia a alguien se le ocurrió afirmar que no había que dar un paso atrás ni para coger impulso. Debía de ser alguien muy orgulloso, o seguramente de los mismos que suelen decirte que no conseguirás algo, que es imposible, porque ellos ni siquiera se atreven a intentarlo. A mí me gusta más esa frase que dice que, cuando estás delante de un precipicio, la única manera de avanzar es dar un paso atrás.

La idea de no dar ese paso subyace en un porcentaje tan alto de la población que cualquier disminución en nuestro rendimiento, en cualquier ámbito, produce casi inevitablemente unas dosis de estrés difícilmente sobrellevable, sobre todo cuando hablamos de niños y adolescentes.  La exigencia es siempre ir a más. Mantenerse en un hipotético nivel incluso está mal visto. Yo no tengo ninguna duda acerca de que, la mayoría de estas veces, nos falta perspectiva.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Jugadoras de baloncesto

Uno de los momentos más largos del día (y de las semanas... y los meses), o de forma más general, de mi actividad como entrenador de baloncesto, es cuando me pongo a evaluar entrenamientos: objetivos, dinámicas, actitudes y un largo etcétera.

Normalmente planifico muchos más ejercicios para una sesión de los que finalmente hago. Al final, si el objetivo no es eminentemente condicional, termino comprimiendo o mezclando varias tareas porque el grado de realización de los objetivos de las mismas no me convence... o sencillamente creo que las jugadoras pueden dar más de sí en esa situación en concreto. La evaluación del entrenamiento normalmente me lleva a realizar durante toda la semana las tareas de entrenamiento que había preparado solamente para el lunes... desglosadas, secuenciadas analítica o globalmente, pero las del lunes.

En el párrafo anterior he utilizado la palabra "jugadoras", pero no sé si es la palabra correcta... Quiero decir con esto que para ser jugadora de baloncesto, siempre desde mi punto de vista, hay que cumplir con varios requisitos. Quizá desde otros puntos de vista sea muy exigente.

martes, 19 de marzo de 2013

Aprender o rendir

Profesor dando clase a niños en un aula¿Acaso deberíamos tener que elegir? Resulta duro plantearse la obligatoriedad de elección entre "aprender" o "rendir", pero estaríamos muy alejados de la realidad si no lo hiciéramos porque en muchas ocasiones, por desgracia, es así. ¿Estamos los docentes realmente haciendo todo lo que podemos para que aprendan los alumnos? ¿Es nuestro sistema de evaluación el adecuado para que el alumnado comprenda el objetivo fundamental del sistema de enseñanza: que aprendan? Pero un momento: ¿Nuestro objetivo es que aprendan? ¿Sí? ¿En todos los casos? ¿No es que aprueben?

Si la respuesta a la última pregunta fuera afirmativa, es decir, si el objetivo de los docentes fuera que los alumnos aprobaran y ya está, habríamos conseguido algo muy importante: por primera vez desde hace décadas, la mayoría del profesorado estaría en total sintonía con la práctica totalidad del grupo de padres y, por consiguiente, probablemente también con sus correspondientes hijos e hijas, a menudo herederos de las creencias de sus progenitores, al menos durante sus primeros (¿10? ¿15?) años de vida...

viernes, 8 de febrero de 2013

Juzgar el trabajo ajeno


Miraobras
Creo que el ser humano tiene un cierto afán evaluador. Le gusta observar lo que hacen los demás y emitir juicios de valor. Prácticamente nadie pondrá en duda que juzgar el trabajo ajeno es uno de los pasatiempos preferidos de un alto porcentaje de la población. Y el que esté limpio de pecado, que tire la primera piedra. Yo, está claro, no puedo tirarla.

Ahora bien, parafraseando a Pasteur: "En la investigación científica, el azar favorece a la mente preparada", si algo se presenta, ya sea por azar o no, el que dispone de suficientes conocimientos verá la oportunidad, el descubrimiento, el invento, la innovación... Y al que no dispone de ellos, lo presentado le pasará desapercibido o entenderá algo que no es real, es decir: cometerá un error de interpretación.