
Siempre me han dicho que tengo una autoexigencia bastante alta. Puede que sea cierto. En más de una ocasión he pensado sobre lo difícil que me resulta sentirme verdaderamente feliz cuando me involucro en un proyecto. Sólo me veo cometer errores: de diseño, de planificación, de gestión, de ejecución... Quizá reflexione mucho más sobre los pequeños fracasos que sobre los éxitos... o simplemente sobre los pasos dados que suelen ser obligatorios para conseguir aquéllos. Sí, seguramente es cierto, pero es que siempre le he tenido cierto miedo a sentir orgullo sin merecérmelo...
A partir del sábado, la provincia de Cádiz se inundará de los mejores jugadores de baloncesto de 10 a 14 años, aproximadamente, de cada Comunidad Autónoma, Ceuta y Melilla. Sin duda una ocasión extraordinaria para niños y niñas, tan iguales y tan diferentes, de todos los puntos de España. Para algunos será un orgullo representar a su tierra. Para otros, será un orgullo ver que su Club está representado. Yo me alegro, básicamente, por la experiencia que vivirán todos esos jugadores.