
Una de las opciones por las que se suele optar, quizá la más "sencilla", es la de que esa jugadora entrene o juegue con el equipo de categoría superior. El objetivo es que pueda poner en práctica sus fundamentos contra defensoras, por regla general, de más nivel.
Con esta opción hay que tener cuidado, pues lo primero será mirar por el bienestar social de la niña. Aparte del tema físico, hay que tener en cuenta si ésta no está preparada socialmente para subir a esa categoría; o si se prefiere, emocionalmente. Ante esta situación, siempre será mejor que permanezca en donde está. Ahora bien, si está preparada, quizá debería subir, pero siempre y cuando la jugadora tenga interés en ello, esto es, interés en mejorar.