
Pero aquello que sentía en el estómago no era por ser fan de Perfumerías Avenida. Quería que ganara el equipo de Salamanca, sí, pero no tenía nada que ver con eso. Todo lo que yo sentía había comenzado mucho antes... exactamente tras el primer partido de la final... o puede que incluso antes de que acabara éste. Empezaba a estar nervioso porque sabía que quizás sólo la vería una vez más en la pista... sólo una, en lo que hasta ese momento había significado tanto. Hasta pensaba que, en esos instantes, probablemente ya le estaba yo dando mucha más importancia que ella. Pero ni eso me consolaba. "Ella no lo verá así... no lo verá así... es profesional, es su trabajo"... ¡Bah! Me lo repetía sin mucha convicción, así que me servía de bien poco...