Mostrando entradas con la etiqueta responsabilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta responsabilidad. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de agosto de 2013

Credibilidad

http://www.robertodevries.com
Hace tiempo, la credibilidad de una persona dependía de sus palabras y de su conducta. Por alguna razón, hoy en día se ha dado la vuelta a esta frase y hemos llegado a que la credibilidad de unas palabras o una conducta dependen de la persona. Y aunque las frases se parecen, los significados son totalmente diferentes. Sólo hace falta echar un vistazo a los seguidores más fanáticos de los principales partidos políticos: da igual la sensatez de las palabras de los representantes de otros grupos parlamentarios, si no hay pacto de por medio, la indiferencia o el abucheo están prácticamente asegurados.

Cómo se gana la credibilidad la persona en cuestión ya es otra historia. Normalmente es alguien que ha tenido éxito en algún campo y lo curioso es que mantiene esta credibilidad aunque se encuentre en un campo diferente. Por ejemplo, sobre esto saben mucho las empresas de publicidad que buscan a menudo contratar a deportistas de renombre para anunciar éste o aquel producto... Y da igual que la verdadera credibilidad del deportista esté simplemente en su actividad deportiva: si él lo dice o lo hace, tendrá razón. A pesar de todas nuestras complejidades, así de simples somos en ocasiones.

domingo, 10 de marzo de 2013

Genética y esfuerzo

Dennis RodmanReflexionando sobre si el deportista nace o se hace me surgen muchas dudas. 

Siempre he pensado que si hubiera crecido con unos padres "adoptivos", es decir, los mismos genes pero una educación completamente diferente, habría tenido un predisposición idéntica similar hacia todo el mundo, exterior e interior, en cuanto a potencialidad de comportamiento, pero sería a buen seguro una persona totalmente diferente a la que soy ahora. Simplemente, mis experiencias habrían sido distintas. Quizá ciertos rasgos de mi personalidad serían los mismos, pero otros estoy seguro de que no.

Si a mi padre adoptivo no le hubiera gustado el deporte, no hubiese crecido viendo partidos de casi cualquier modalidad deportiva a casi cualquier hora. Si no hubiera estado expuesto a situaciones que enriquecieran mi experiencia motriz, a buen seguro que no habría desarrollado este aspecto. Si no hubiera crecido con el ejemplo de mis familiares ayudando a aquellos que lo necesitaban, quizá ni siquiera pensaría que eso es lo correcto. Si no hubiera visto a mis padres saludar al llegar a cualquier lugar y despedirse al marcharse, pensaría que lo normal es no hacerlo. Si no hubiera tenido una gran colección de libros, a buen seguro que no habría tenido las experiencias que tuve con la literatura y de las que tanto aprendí... y así un millón de cosas más, algunas probablemente más importantes que otras, pero todas y cada una de ellas van conformando la personalidad de una persona.