Me entristece observar cómo determinadas prácticas arcaicas, propias de indocumentados "entrenadores" de formación (de "deformación" en su caso), que probablemente piensan que están entrenando equipos de Euroliga, siguen estando a la orden del día. El problema no es que estas prácticas conlleven un mayor o menor progreso baloncestístico, sino que son perjudiciales para la salud del jugador, que en este caso es lo más importante.
¿De dónde provienen estas prácticas?
Pues bien, tienen una razón de ser... y ésta es la selección de talentos. Los que las practican argumentan que se llevan haciendo así toda la vida y que han salido muchos jugadores a través de ellas (o mejor dicho, que las han sufrido). Abramos los ojos: estos jugadores han salido a pesar de estas prácticas... Los que físicamente están mejores dotados las han soportado, las han "sobrevivido". Perdonadme, pero esto hoy en día "ya no se lleva".
